La rinoplastia es una de las cirugías faciales más demandadas, ya que permite modificar la forma, el tamaño y las proporciones de la nariz para mejorar su integración con el resto del rostro. Al ocupar una posición central, pequeños cambios en su estructura ósea y cartilaginosa pueden influir de forma significativa en la armonía facial. Si te lo estás planteando, aquí explicamos cómo la hacemos en la clínica, qué incluye y cuánto cuesta: rinoplastia en Madrid.
Además del componente estético, la rinoplastia también puede abordar determinadas alteraciones funcionales relacionadas con la respiración. Por ello, cada intervención debe plantearse de forma personalizada, teniendo en cuenta tanto las características anatómicas del paciente como sus necesidades y expectativas.

¿Qué es la rinoplastia?
La rinoplastia es una intervención quirúrgica diseñada para modificar la estructura de la nariz; gracias a ella podemos cambiarte la forma, el tamaño y las proporciones de la nariz, claro está, considerando tus rasgos faciales. Además del aspecto estético, se pueden abordar afecciones funcionales del sistema respiratorio, como por ejemplo corregir un tabique nasal desviado o problemas nasales que dificultan la respiración.
De esta manera, y como todas las narices son distintas, el cirujano plástico elaborará un plan personalizado para ti, dependiendo de tus gustos y necesidades. Igualmente es importante destacar que el éxito no depende solo de la operación, sino también del proceso de recuperación: paciente que siga al pie de la letra las indicaciones de su cirujano, será paciente con los mejores resultados posibles.
Beneficios de la rinoplastia
Mejora estética
Al corregir problemas de forma y tamaño de la nariz, proporciona una nariz más armoniosa con el resto del rostro, generando satisfacción y mayor confianza personal. Verte mejor, aumenta tu autoestima.
Funcionalidad
La nariz es la puerta de entrada del sistema respiratorio. Su función es respirar bien; cuando eso no ocurre, hay que buscar solución. Acostumbrarse a respirar por la boca, disminuye la calidad de vida. La rinoplastia corrige anomalías que obstruyen el flujo de aire, mejorando así la función respiratoria.
Resultado personalizable
Partiendo del principio de que cada nariz es única, la cirugía de rinoplastia es personalizada, adaptada a tus preferencias y necesidades individuales.
Durabilidad
Los resultados de una rinoplastia suelen ser permanentes, lo que significa que los pacientes disfrutarán de su nuevo aspecto por muchos años. Igual hay que tener en cuenta que la nariz cambia con el transcurrir de los años.
¿Qué tipos de rinoplastia hay?
Abierta o cerrada: por qué opero en abierto
Conviene entender algo de partida: no hay una técnica mejor que otra. La mejor es aquella con la que el cirujano está más acostumbrado y se siente más cómodo. Dicho eso, yo opero prácticamente siempre en abierto, y tengo motivos concretos.
La rinoplastia abierta permite trabajar bajo visión directa sobre las estructuras de la nariz. Ha sido la gran valedora del avance de esta especialidad: gracias a ella hemos podido analizar estructuras que antes permanecían ocultas en la rinoplastia cerrada, y ese conocimiento ha mejorado las prestaciones de todos los tipos de rinoplastia, incluida la cerrada.
En mi caso hay dos razones añadidas, y las dos tienen que ver con la tecnología que uso. La primera: los ultrasonidos generan calor, y trabajando a ciegas ese calor podría quemar la piel del paciente; en abierto veo exactamente dónde estoy. La segunda: el dorso se corrige mejor mirándolo, porque con el campo de visión completo advierto cualquier irregularidad y la corrijo en el momento con fresas de diamante montadas en mi rinomotor.
Hay un tercer motivo, y para mí es el que más pesa: la punta. Cuando la construyo necesito comprobar que todo queda simétrico y perfectamente organizado en torno al extensor septal. La simetría de las estructuras de la punta es decisiva para que quede bien, y eso quiero verlo, no intuirlo.
Preservación, estructural o híbrida
Hoy mi cirugía favorita para los casos primarios es la rinoplastia de preservación híbrida. La explico con una imagen que uso mucho en consulta: imagina una casa a la que quieres bajarle la altura del tejado. La técnica clásica quitaba el tejado entero y lo reconstruía más bajo, con el riesgo de que quedara irregular. La preservación baja los cimientos y deja el tejado original intacto.

Al no abrir el techo de la nariz conseguimos preservar el área K (keystone area). Esta zona es trascendental: la rinoplastia estructural clásica nos enseñó que debilitarla es problemático y que mantenerla es muy positivo para la integridad de la nariz y para la respiración. Además, la preservación permite desplazar la nariz hacia los lados, de modo que si está torcida la podemos centrar.

Dentro de la preservación utilizo tres técnicas, y cada una responde a un problema distinto:
- Técnica de Robotti-Furtado (dorsal split preservation), con tira superior: preservamos el componente central y adaptamos después los cartílagos laterales junto con osteotomías subdorsales.
- Técnica de Ferreira-Nakamura, con tira inferior (low strip). La empleo cuando hay una desviación en el área K junto con un radix bajo que no quiero seguir disminuyendo.
- Técnica SPQR, también con tira inferior. Permite corregir narices más grandes y pivotar la nariz hacia los lados cuando hay una gran desviación del componente óseo.
Y aquí está lo importante: al no abrir el techo ahorramos mucho cartílago que no hay que gastar en reconstruirlo. Ese cartílago lo empleamos donde de verdad hace falta, que es la punta.
Ahí está la clave de la hibridación: dorso preservado y punta estructurada. La punta la estructuro según la armadillo tip de Froilán Páez, que fija la punta sobre un doble extensor septal y añade un componente triangular que da soporte a las cruras intermedias, las grandes olvidadas de la estructura de la punta.
No quiero ser categórico, porque en cirugía no conviene serlo: lo que buscamos es que la punta quede firme. La pérdida de rotación, de proyección o la desviación de la punta en el postoperatorio es una de las causas más frecuentes de revisión, y estructurarla bien es la mejor manera que conozco de prevenirlo. En un seguimiento a largo plazo publicado en JAMA Facial Plastic Surgery, el equipo de Toriumi documentó precisamente una pérdida de rotación medible durante la cicatrización postoperatoria (DOI: 10.1001/jamafacial.2017.1127).
Mezclando estas dos cosas, estructura en la punta y preservación en el dorso, he llegado a los mejores resultados de mi carrera. Y no es una ocurrencia mía: Enrico Robotti ha descrito y sistematizado la rinoplastia híbrida como entidad intermedia entre preservación y estructura (DOI: 10.1016/j.fsc.2025.01.004), y la variante de dorsal split la firma junto a Sergio Furtado (DOI: 10.1007/s00266-024-04120-z).
La rinoplastia estructural sigue siendo fundamental, sobre todo en la rinoplastia secundaria, donde los spreader grafts, los injertos de radix y los spreader flaps son imprescindibles para corregir el déficit de tejido que suelen presentar estos pacientes.
La rinoplastia ultrasónica no es una técnica: es una tecnología
Esto se malinterpreta constantemente. La rinoplastia ultrasónica no es una alternativa a las técnicas anteriores: es la tecnología con la que las hago todas.
El ultrasonido corta el hueso por vibración sin que sangre. La imagen que uso siempre: es como quitarle la cáscara a un huevo crudo sin romper la membrana de dentro. Por eso los pacientes tienen bastante menos moratones y bastante menos dolor.
No es una impresión mía. Una revisión sistemática de ocho ensayos clínicos aleatorizados con 440 pacientes encontró una reducción significativa del edema y la equimosis con piezocirugía frente a la osteotomía convencional (DOI: 10.1007/s00266-022-03100-5). Un metaanálisis posterior de doce ensayos y 630 pacientes confirmó la reducción de edema, equimosis, dolor y complicaciones, y encontró que el beneficio era mayor con abordaje externo, es decir, en abierto (DOI: 10.3390/jcm13133635).

Uso los ultrasonidos en todas mis rinoplastias, incluso para extraer el injerto de cartílago costal cuando hace falta. Después tallo ese cartílago con el método oblicuo de Eren Tastan, que permite obtener injertos rectos de distintos grosores sin el riesgo de que se curven con el tiempo (DOI: 10.1055/s-0033-1360599).
Y los combino con el rinomotor y sus fresas. La regla es sencilla: la fresa remodela, el ultrasonido corta. Robotti y su equipo publicaron sobre esta combinación en más de 350 pacientes, describiendo lo mismo que yo veo en quirófano: más control, menos asimetrías, un dorso más suave y un manejo más preciso del septo y los cornetes (DOI: 10.1007/s00266-024-04278-6).
Utilizo además plasma rico en fibrina, que me sirve para vehiculizar polvo de cartílago y camuflar pequeñas zonas del dorso donde necesito generar suavidad.
Cuando un paciente entra por la puerta de mi consulta, veo lo que le pasa y, en función de su anatomía, decido qué hay que hacerle. No al revés.

Luego de que el cirujano estudia la fisonomía del paciente y determina cuales son las causas que rompen la armonía estética, decidirá el tipo de rinoplastia más conveniente para esa persona en particular. Las más comunes son:
Una aclaración que ayuda mucho a los pacientes a orientarse entre tanto nombre comercial: hoy conviven tres grandes familias de rinoplastia. La estructural, que abre el dorso y lo reconstruye con injertos; la de preservación, que conserva el dorso bajándolo en bloque por impactación sin abrirlo; y la híbrida, que es la que hacemos nosotros en la mayoría de los casos: preservamos el dorso y todo el aparato ligamentoso, y estructuramos la punta con injertos del propio tabique. Al no gastar cartílago en reconstruir un techo que no hemos abierto, queda mucho más material disponible para dar soporte a la punta.
Todo el trabajo óseo lo hacemos con ultrasonidos (piezo), sin martillo ni escoplo, lo que reduce mucho el hematoma y la inflamación. Y hay una máxima que repetimos siempre en consulta: allá donde va el tabique, va la nariz. Sin un septo recto y bien soportado, ninguna técnica de dorso sostiene el resultado en el tiempo, por eso estética y función se planifican siempre juntas, nunca como dos cirugías separadas.
Rinoplastia cerrada

Rinoplastia abierta
Si quieres profundizar más sobre este tema, a continuación te dejamos otro artículo sobre rinoplastia abierta o cerrada y cuál te conviene más.
Rinoplastia de reducción
Busca disminuir el tamaño de la nariz, ya sea reduciendo el tabique nasal o remodelando las alas nasales; esta última (la cirugía de remodelación o reducción de la base alar), también conocida como aloplastía o alotomía, es un procedimiento orientado a modificar el ancho, la forma de las narinas y la base de la nariz. Estas modificaciones a menudo están asociadas a dificultades respiratorias.
En otras ocasiones se busca reducir el tamaño de la nariz debido al hueso destacado con forma de gancho; en ese caso, la rinoplastia se caracteriza por la ruptura y el raspado de la estructura ósea.

Rinoplastia de aumento
La rinoplastia de aumento trata del aumento nasal, conocido como implante nasal dorsal, se hace usando injertos de cartílago, hueso o un implante nasal, logrando que una nariz pequeña o plana concuerde con el resto de la cara. Se logra aumentar el tamaño de la nariz y/o modificar su forma. Las personas de origen asiático son quienes más demandan este tipo de cirugía.

Rinoplastia de revisión
En ocasiones, algunos pacientes que previamente se han realizado una rinoplastia y no han quedado satisfechos con los resultados, solicitan una segunda intervención.

¿Quién es candidato para una rinoplastia?
El paciente candidato es aquel que tiene expectativas realistas sobre su nariz y desea un cambio lógico, que entra dentro de la anatomía normal. La mayor parte de mis pacientes son personas absolutamente normales que llevan años pensando en cambiar su nariz y que lo que necesitan es confiar en un profesional con experiencia suficiente y con suficientes técnicas en la mano como para elegir la adecuada para su nariz concreta.
Ahora, lo que no se suele decir. Los pacientes que no tienen expectativas realistas, o que están atravesando un momento personal o psicológico muy difícil, no deberían operarse hasta que no se encuentren bien. No es una cuestión de agenda: es que la cirugía no va a resolver lo que les pasa.
Y hay un grupo concreto: los pacientes con trastorno dismórfico corporal no deben ser intervenidos. Aquí sí soy categórico, y la literatura es clara. Quien mejor lo ha documentado es Mark Constantian: en una serie de 100 pacientes de rinoplastia secundaria, quienes llegaban con narices previamente normales y cumplían criterios de trastorno dismórfico corporal tenían 3,8 veces más probabilidad de presentar antecedentes traumáticos confirmados; entre los que se habían operado más de tres veces, el 85,4 % tenía historia de abuso o negligencia en la infancia (DOI: 10.1097/PRS.0000000000000512).
En un trabajo posterior sobre 218 pacientes de cirugía plástica, el mismo autor encontró que la vergüenza corporal predecía las peticiones de revisión: el 49 % de los pacientes con vergüenza corporal pidió una revisión, frente al 17 % de los que no la tenían (DOI: 10.1097/PRS.0000000000008567).
Dicho de otro modo: si el sufrimiento precede a la nariz, operar la nariz no lo va a arreglar. Y decir que no a tiempo es parte del trabajo.
En principio no hay ninguna nariz que no se pueda seguir operando. Pero tiene que haber un límite, y saber dónde está ese límite forma parte del oficio tanto como saber operar.
Aunque no existen restricciones estrictas sobre la edad, es aconsejable esperar a que la nariz esté completamente desarrollada, lo cual ocurre por lo general al finalizar el período de adolescencia. Siendo así, cualquier paciente con más de 18 años, que quiera modificar la forma o función de su nariz, es candidato. La consulta detallada con el cirujano y un examen exhaustivo, concluirán tu idoneidad para el procedimiento.
¿Cómo es el procedimiento?
Consulta médica inicial
En el estudio para una rinoplastia previa con tu cirujano, se hablará abiertamente sobre tus expectativas, y los motivos que te llevan a esta cirugía. Él observará las proporciones generales del rostro y perfil, a fin de concluir que es lo más conveniente. Recuerda que la clave de la rinoplastia no es buscar la nariz perfecta, sino la nariz que armonice con tu rostro y le dé un aspecto natural.
Recuerda que en la primera consulta, te realizaremos una simulación en la que podrás ver cómo quedaría tu rinoplastia:
Además, en esta primera consulta también se realizarla el examen físico que también determinará cómo la rinoplastia afectará la respiración. El doctor, también querrá saber tus antecedentes sobre obstrucciones nasales, cirugías y los medicamentos que tomas.
Por último, y no menos importante, se tomarán fotografías de la nariz desde diferentes ángulos; esto será la referencia para el “antes y después” que todos queremos ver, luego de una cirugía plástica.
Anestesia
En el momento de la cirugía, se administra anestesia, que es un medicamento para inducir a un estado similar al sueño. El tipo de anestesia que se utilice dependerá de la complejidad de la cirugía y de lo que hayan conversado previamente el cirujano y el paciente. Puede ser anestesia general o local, junto con sedación.
Incisiones
Según el tipo de rinoplastia acordado, se realizan las incisiones correspondientes, pudiendo ser cerradas o abiertas. La incisión se hará dentro de la nariz, si es rinoplastia cerrada, o se hará un pequeño corte externo en la base de la nariz y entre los orificios nasales, cuando sea rinoplastia abierta.
Modificación de la estructura nasal
Aquí el cirujano hará la magia, trabajando sobre tus huesos y el cartílago de la nariz para realizar los cambios necesarios, que te proporcionarán una mejor respiración y una nariz que resulte armoniosa en tu cara.
Cierre de incisiones
Una vez que se terminan las modificaciones en la estructura nasal, se vuelve a colocar la piel de la nariz y el tejido, y los cortes se cierran con suturas.
Aplicación de la férula
Tu cirujano colocará una férula en tu nariz para proporcionar soporte y proteger la nueva forma de la nariz durante el proceso de recuperación. Deberás llevarla durante la primera semana.
¿Cuánto dura el procedimiento?
La duración depende de la dificultad del caso. Una rinoplastia puede llevar entre dos horas y media y cuatro horas, y lo habitual son tres horas o tres horas y media.
Es muchísimo más de lo que se tardaba hace tres décadas, y es deliberado: operar bajo visión directa, preservar el techo nasal, estructurar la punta y trabajar con ultrasonidos y fresas lleva su tiempo. Ese tiempo es precisamente lo que separa un resultado natural de uno reconocible.
Preparación para una rinoplastia
Antes de la rinoplastia deberás prepararte, según las indicaciones médicas, a fin de maximizar los resultados y minimizar riesgos. Algunos preparativos en el preoperatorio de una rinoplastia incluyen:
Ajuste en medicamentos
Unos días antes de la cirugía, deberás aplicarte antibiótico líquido en los orificios nasales, a fin de descontaminarlos. Por otro lado, suspende tres semanas antes de la cirugía, los fármacos que venden en herbolarios, así como también la aspirina y los antiinflamatorios. Estos medicamentos afectan la coagulación, generando sangrado y edema postoperatorio o inflamación prolongada.
Dejar de fumar y evitar el alcohol
Si eres fumador, ya sé que debes estar lamentando leer esto, pero es así: debes dejar de fumar tres meses antes de la intervención. No queremos correr riesgos con respecto a la cicatrización y recuperación del paciente. Así es que, hazlo. Tu salud te lo agradecerá.
Con respecto al alcohol, no es imprescindible dejarlo por completo, pero sí lo es beber con moderación y en pequeñas cantidades.
Planificar la recuperación
Busca quien te acompañe y asista en tu primera noche en el hospital y luego en casa, los días de reposo. También es importante compres con anticipación los medicamentos que tomarás postoperatorio, y las soluciones limpiadoras de nariz. Tu médico te informará al respecto.
¿Y si llevo un piercing en la nariz? Sale a menudo en consulta. Un piercing no impide operar: se retira y el orificio se cierra, como se ve en este caso de rinoplastia ultrasónica en piel fina. Lo que sí recomendamos es no volver a ponérselo después, porque puede infectar la cirugía o el cartílago. Los piercings en la nariz nos parecen peligrosos.
¿Cuánto cuesta? ¿Cuál es el precio de una rinoplastia?
El precio depende de varias cosas, y prefiero explicarlas antes que dar una cifra suelta. Depende de dónde se opera (las instalaciones tienen que ser buenas, y eso tiene un coste), de la tecnología (la rinoplastia ultrasónica encarece la cirugía porque los insertos del bisturí piezoeléctrico son fungibles, se pagan y tienen un número limitado de usos) y de la complejidad del caso.
Estas son nuestras cifras orientativas:
- Rinoplastia primaria: 10.000 €
- Rinoplastia primaria con injerto costal (por ejemplo, muchas rinoplastias latinas): 15.000 €
- Rinoplastia secundaria: 20.000 €
Estos precios están sujetos a variación en función de lo que presente cada paciente. Si hay, por ejemplo, una perforación septal que obliga a realizar injertos adicionales, la intervención puede situarse en torno a los 24.000 o 25.000 €. Por tratarse de un procedimiento estético electivo, no está cubierto por la seguridad social.
Qué incluye nuestro presupuesto. Nosotros lo incluimos todo:
- La anestesia y nuestro propio anestesista, que forma parte del equipo
- El ingreso
- Todas las revisiones que se necesiten
- El plasma rico en fibrina
- Los ultrasonidos, con todos los insertos que hagan falta
- El rinomotor con su fresa de diamante
- En cirugía secundaria, también la cámara hiperbárica
Pero sobre todo incluye dos cosas que no aparecen en ningún presupuesto: mi pasión por esta cirugía y el tiempo que le voy a dedicar a cada paciente. En los años ochenta y noventa una rinoplastia se completaba en cuarenta o cuarenta y cinco minutos: se limaba el caballete, se fracturaba el hueso con escoplo y martillo, se recortaba algo de cartílago en la punta y listo, casi una cadena de pasos idénticos de un paciente a otro. Hoy dedico a cada nariz varias horas. Multiplicar el tiempo de cirugía no ha sido casualidad: ha sido el resultado de entender mucho mejor la nariz.
Cómo elegir cirujano para una rinoplastia
Revisa los “antes y después”
Las fotografías de anteriores pacientes del cirujano son la demostración más rápidamente verificable de su trabajo.
¿Cuándo se verá el resultado definitivo?
El resultado debería ser para siempre, con un matiz importante que casi nadie explica: el paciente va a seguir envejeciendo por encima de su nariz, y la nariz es uno de los pocos órganos que sigue creciendo a lo largo de la vida. Junto con las orejas, es de lo poco que no se detiene.
Por eso no me gusta hacer la punta sin ponerle una buena estructura debajo: si no, seguirá creciendo y cayéndose con los años. Al colocar el injerto septal tipo armadillo, la punta se mantiene en su sitio durante muchos años. En principio, una rinoplastia debería hacerse una sola vez en la vida.

Sobre los plazos, con honestidad y sin promesas: al mes se habrá ido aproximadamente el 50 % de la inflamación, y al año tendremos más o menos el resultado final. En pieles grasas, que a veces necesitan tratamientos específicos para controlar la producción de sebo, ese resultado puede aparecer algo más tarde.
Y algo que a mí me sigue pareciendo fascinante: se calcula que la nariz continúa curando y evolucionando entre tres y cinco años después de la cirugía, como señala Toriumi en varios de sus trabajos. Es asombroso que un órgano tan pequeño siga cicatrizando durante tanto tiempo. De ahí se deduce todo lo demás: si la nariz va a estar cicatrizando durante años, hay que dejar la infraestructura sumamente bien preparada para que aguante los envites de esa cicatrización.
Recuperación y cuidados postoperatorios
El periodo de recuperación tras una rinoplastia es tan importante que de éste dependen los resultados finales. Toma en consideración los siguientes aspectos:
Tiempo de descanso
Lo ideal es permanecer en casa entre 7-10 días de descanso, para permitir que el cuerpo inicie la recuperación.
Conserva la cabeza elevada
De suma importancia es dormir con la cabeza elevada los primeros 5 a 7 días; de esta manera ayudas a disminuir la hinchazón y a evitar que la sangre se acumule en la nariz
Uso de férula
La férula que ha colocado el cirujano en tu nariz sirve para proteger la estructura nasal, y deberás usarla durante la primera semana. En caso de los tapones nasales, el médico los retirará al tercer día.
Obvia la actividad física intensa
La práctica de deporte, ejercicio físico, y levantar objetos pesados, debe quedar fuera de tu cronograma de actividades hasta que el médico lo indique. Hay que evitar todo lo que pueda aumentar la presión sanguínea o causar trauma en la nariz.
Evita sonarte la nariz y usar gafas
Si sientes congestión, los lavados nasales con suero fisiológico te ayudarán a aliviarlo y a mantener la nariz limpia; por otro lado, y en caso de usar gafas, deberás utilizar un soporte para las mismas, ya que no podrás apoyarlas sobre el puente nasal durante las primeras 6 semanas.
Riesgos y efectos secundarios de una rinoplastia
Como toda cirugía, la rinoplastia puede complicarse y puede necesitar una revisión. Prefiero contarlo claro.
Las complicaciones son francamente infrecuentes, como demuestra la bibliografía médica. Las principales son el sangrado y la infección. Si aparecen, nuestro equipo está preparado para asistir al paciente y superarlas con él, tomando las medidas necesarias: antibioterapia, revisión quirúrgica, cámara hiperbárica, nanofat o injertos de grasa según el caso.
Los retoques son algo distinto de las complicaciones. El más frecuente con diferencia es retocar una pequeña giba residual, lo que en inglés se llama mini hump. Son retoques cortos, ambulatorios, que apenas molestan al paciente y con una recuperación rápida. Se calcula que afectan a entre el 5 y el 10 % de los pacientes.
Cuando sucede en nuestra clínica, lo normal es que el paciente abone únicamente una pequeña tasa correspondiente al quirófano y el resto lo asumamos nosotros. Cada caso se valora de forma individual.
La razón por la que estructuro tanto la punta es precisamente reducir la causa más frecuente de revisión: que la punta pierda rotación o proyección con el paso del tiempo.
Cicatrices visibles
Algunas personas desarrollan cicatrices más notables, e incluso, pueden surgir queloides, recordemos que no todas las personas cicatrizan de la misma manera.
Perforación del tabique
La cirugía puede generar un orificio en la pared entre las dos fosas nasales y requerir una cirugía adicional.
Preguntas frecuentes sobre rinoplastia
¿La rinoplastia es dolorosa?
La percepción del dolor varía de persona a persona, pero en términos generales, se describe como una molestia leve a moderada, fácilmente controlable con analgésicos. En los días del postoperatorio, más que el dolor, lo que incomoda es la inflamación.
¿Cuándo puedo hacer ejercicio tras la cirugía?
El médico proporcionará las pautas específicas, basado en el progreso de la recuperación, pero la recomendación general es evitar el ejercicio intenso durante al menos 4 a 6 semanas después de la rinoplastia.
¿Cómo son las cicatrices después de una rinoplastia?
Dependiendo del tipo de rinoplastia, las cicatrices serán más o menos visibles, es decir, en caso de la rinoplastia cerrada, las incisiones son internas y no quedan cicatrices visibles; si la cirugía amerita una rinoplastia abierta, la cicatriz de la pequeña incisión hecha en la columela tiende a desvanecerse y ser menos visible con el paso del tiempo.
¿Se puede deformar la nariz después de una rinoplastia?
Los resultados de una rinoplastia son duraderos, pero hay que tomar en cuenta factores externos como cambios físicos, envejecimiento o traumatismos que pueden afectar la forma de la nariz a largo plazo.
Conclusión
Sin lugar a dudas, la rinoplastia es un procedimiento quirúrgico que ofrece oportunidades únicas para mejorar no solo la estética facial, sino también la funcionalidad respiratoria, tan importante para tener calidad de vida. Contar con un cirujano plástico especializado y de confianza es esencial para asegurar un resultado satisfactorio y minimizar los riesgos asociados. Independientemente de cualquier tipo de nariz.

Sobre el autor
Dr. Gustavo Sordo Miralles
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Número de colegiado: 282858125 (Colegio Oficial de Médicos de Madrid)
Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP), de la Rhinoplasty Society of Europe, de la European Association of Societies of Aesthetic Plastic Surgery (EASAPS) y de la American Society for Aesthetic Plastic Surgery (ASAPS).
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye a una consulta médica. Cada nariz es distinta y cada indicación se valora individualmente en consulta.









