Actualizado el · Revisado por el Dr. Gustavo Sordo, cirujano plástico
El lifting deep plane es la técnica de lifting facial que hago desde hace años y la que, a día de hoy, considero la mejor para rejuvenecer una cara sin que parezca operada. Este artículo explica qué es de verdad el «plano profundo», por qué el resultado no queda estirado, cómo lo hago yo, qué dice la evidencia y qué puedes esperar de la recuperación, la duración y el precio. Sin relleno: lo que le cuento a un paciente en consulta.
Qué es exactamente el plano profundo
Debajo de la piel de la cara hay una capa de tejido fibromuscular que se llama SMAS (sistema musculoaponeurótico superficial). Y debajo del SMAS hay una serie de ligamentos de retención, unos anclajes que sujetan los tejidos blandos al hueso: el ligamento cigomático en el pómulo, el mandibular en la línea de la mandíbula, los maseterinos, los cervicales. Con los años esos ligamentos se aflojan de forma desigual, y la cara no envejece «bajando» de manera uniforme: se descuelga entre los puntos que siguen sujetos. Eso es lo que produce el surco nasogeniano marcado, las líneas de marioneta, la papada y la pérdida del óvalo.
El lifting clásico despega la piel del SMAS, tensa el SMAS con unos puntos y recorta la piel sobrante. El deep plane hace otra cosa: entra por debajo del SMAS, libera esos ligamentos de retención y moviliza piel, grasa y SMAS como un solo bloque, un colgajo compuesto que se recoloca hacia arriba, en dirección vertical, que es la contraria a la del envejecimiento. La piel no soporta ninguna tensión: la sujeción está en el plano profundo, donde debe estar.
Por qué no queda «cara estirada»
El aspecto de cara tirante que todo el mundo reconoce viene de tensar la piel: la piel es el tejido que menos aguanta la tracción, se estira, la cicatriz se ensancha y el resultado dura poco. En el deep plane la piel va de acompañante. Como el bloque entero se reposiciona sin tensión superficial, el resultado es una cara descansada, con el surco nasogeniano suavizado desde dentro y el óvalo recuperado, que sigue expresando igual. Y como la corrección se hace donde está el problema, en los ligamentos, es más estable en el tiempo.

Cómo lo hago yo
Disección limitada, en la línea de Nayak y Pavani
El deep plane ha evolucionado hacia variantes de disección limitada (limited delamination), que es la que practico: se libera lo que hay que liberar, los ligamentos que tiran, y se respeta el resto, con lo que la cirugía es más segura y la recuperación más corta. Sigo la escuela de Mike Nayak y de Juan Pavani, dos de los cirujanos que más han hecho por esta técnica. Según PubMed, un estudio multicéntrico de 2024 en el que participa el propio Nayak, sobre cerca de 4.000 pacientes operados con esta variante, documentó una tasa de revisión del 0,8 % y menos alteraciones de la piel (Roskies M et al. Facial Plast Surg Aesthet Med. 2024, DOI).
El cuello va incluido: el platisma
Buena parte de lo que el paciente percibe como cara envejecida está en el cuello: el ángulo entre la mandíbula y el cuello se ha perdido y aparecen la papada y las bandas. En el deep plane el cuello no es un añadido, es parte de la misma operación: se trata el platisma, el músculo plano del cuello, y se recoloca junto con el resto del bloque. Un cuello tratado de verdad es lo que hace que el resultado se vea de perfil, no solo de frente.
Volumen, párpados y cejas en la misma cirugía
La cara no solo cae: también se vacía. Reposicionar sin reponer volumen deja un resultado tenso pero envejecido, y por eso casi siempre combino el deep plane con lipofilling, grasa del propio paciente en pómulos, sienes o surcos. Y con mucha frecuencia con la blefaroplastia y con la elevación de las cejas, sea el lifting directo de cejas o el lifting frontal endoscópico, porque una cara con el tercio inferior joven y la mirada cansada no queda armónica. Todo se planifica en la misma consulta y, cuando procede, se hace en la misma anestesia.

Lo que dice la evidencia, con sus dos caras
Según PubMed, el metaanálisis más reciente que compara el deep plane con el lifting de SMAS, sobre 21 estudios y 2.896 pacientes, encuentra una satisfacción del 94,4 % con el deep plane frente al 87,8 % con el SMAS, y concluye que las dos técnicas dan resultados sólidos y duraderos. Pero el mismo trabajo recoge una tasa global de complicaciones mayor con el deep plane, del 17,2 % frente al 10,3 %, la mayoría menores (Khoury S et al. Aesthetic Plast Surg. 2025, DOI). Lo digo porque es la verdad de esta técnica: es más exigente, se trabaja cerca de las ramas del nervio facial y exige conocer muy bien la anatomía. A cambio da el resultado más natural que sé conseguir. Es una cirugía para hacerla con quien la hace habitualmente.
Para quién es, y para quién no
Es la operación indicada cuando el problema es el descenso de los tejidos: mejillas caídas, surcos nasogenianos y líneas de marioneta marcados, óvalo desdibujado, papada y cuello flácido. Suele ser a partir de los 45-50 años, pero lo que manda no es la edad sino la anatomía; hay caras de 42 con más descolgamiento que otras de 58. No es la operación para una flacidez leve o para quien busca solo volumen o textura de piel: ahí hay soluciones más pequeñas. Y no sustituye a lo que no es suyo: las manchas, las arrugas finas y la calidad de la piel se tratan aparte.
Un aviso que hago siempre: si llevas años de rellenos de ácido hialurónico, dilo en consulta. Ese material sigue en la cara y conviene tratarlo con hialuronidasa antes de operar.
Cómo es la operación y la recuperación
Se hace con anestesia general, en el hospital, y es una cirugía larga, de varias horas, más si se combina con párpados, cejas o lipofilling. Las incisiones van por delante de la oreja, siguiendo sus pliegues, y por detrás, hacia el cuero cabelludo; cuando se trabaja el cuello, se añade una incisión pequeña bajo el mentón. Con el tiempo quedan escondidas en los pliegues y en el pelo.
Los primeros días hay hinchazón y algún hematoma, y la sensación de tirantez es normal. La mayoría de los pacientes está presentable para la vida social a las dos o tres semanas, con la hinchazón residual bajando durante el primer mes. El resultado se asienta a lo largo de los meses siguientes, a medida que los tejidos se acomodan y las cicatrices maduran. Lo que pedimos es lo de siempre: cabeza elevada al dormir, nada de esfuerzos ni de sol directo las primeras semanas, y no fumar.
Cuánto dura
Verás por todas partes «10-15 años». Sé honesto con esa cifra: no hay estudios que midan bien la duración de un lifting, porque seguir a los pacientes más allá de tres años es difícil incluso para los grandes grupos (Rohrich RJ, Narasimhan K. Plast Reconstr Surg. 2016, DOI). Lo que sí sabemos: que la corrección en el plano profundo se mantiene años, que un cuello bien tratado, con el platisma trabajado en la línea media, recae menos, y que las caras con más grasa en el cuello tienden a recaer antes. Un lifting no detiene el envejecimiento: lo reinicia desde una posición mucho más joven, y desde ahí se sigue envejeciendo con normalidad. Lo que sí puedo decir es que un deep plane bien hecho no hay que «repetirlo» a los pocos años.
Riesgos y cicatrices
Los riesgos de cualquier cirugía facial: hematoma, infección, problemas de cicatrización y alteraciones temporales de la sensibilidad. Y el propio de esta técnica: la cercanía de las ramas del nervio facial, que exige una disección cuidadosa; las debilidades que pueden aparecer son casi siempre transitorias. Las cicatrices quedan alrededor de la oreja y en el pelo; los primeros meses se ven rosadas y con el tiempo se disimulan en los pliegues.
Precio del lifting deep plane en Madrid
En nuestra clínica el lifting deep plane está entre 15.000 y 22.000 €, según se trate solo la cara y el cuello o se combine con la frente, las cejas y los párpados. El presupuesto incluye quirófano, anestesia, hospital y revisiones, y se cierra en consulta sobre tu caso.

Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre el deep plane y un lifting SMAS?
El SMAS tensa la capa fibromuscular desde arriba; el deep plane entra por debajo de ella, libera los ligamentos que sujetan los tejidos y recoloca el bloque entero. El resultado es más natural en el tercio medio y en el surco nasogeniano, que es donde el SMAS se queda corto.
¿A qué edad?
Cuando hay descolgamiento que corregir, normalmente a partir de los 45-50. La anatomía manda más que la edad.
¿Se combina con otras cirugías?
Casi siempre: lipofilling, blefaroplastia, elevación de cejas y, en algunos casos, rinoplastia. Se decide en la misma consulta.
¿Cuándo puedo hacer vida normal?
Vida social a las dos o tres semanas; ejercicio suave a partir de la tercera o cuarta semana y deporte intenso más adelante, según cómo vaya la recuperación.
El lifting deep plane es una cirugía que exige formación específica y práctica continuada. Del 11 al 13 de noviembre de 2026 el Dr. Mendieta y yo asistimos al Madrid Deep Plane Facelift Masterclass, tres días de cirugía en directo y cadaver lab dedicados íntegramente a esta técnica: es donde se discute lo que aquí te he contado. Si estás valorando un lifting deep plane en Madrid, pide cita en la clínica y lo vemos sobre tu cara, no sobre un folleto.
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Dr. Gustavo Sordo
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Colegiado n.º 282858125.
Contenido revisado clínicamente por el Dr. Gustavo Sordo. Última revisión: 8 septiembre 2026.








