rino-yolandaRA13

Nariz Chata: Qué es y Cómo corregirla

La nariz chata, también conocida como nariz achatada o nariz plana, es una característica anatómica que se distingue por presentar un puente nasal bajo y una proyección reducida de la punta. Aunque en muchos casos forma parte de los rasgos faciales naturales de una persona y no representa ningún problema de salud, algunas personas buscan mejorar su apariencia o corregir alteraciones funcionales relacionadas con la estructura nasal.

¿Qué es una nariz chata o achatada?

Es un tipo de nariz con un perfil plano y dimensiones reducidas en altura.mSu base nasal es amplia, con fosas nasales más separadas de lo normal. El dorso nasal (puente) está poco proyectado, dando un aspecto aplanado. La punta nasal suele ser redondeada, ancha y con poca definición. Estos rasgos pueden aparecer de forma aislada o combinados en un mismo paciente. En general, la nariz chata aporta un aspecto distinto al perfil del rostro, y muchas personas con este rasgo buscan armonizarlo mediante tratamiento estético o quirúrgico.

Principales características

  • Base nasal ancha: las fosas nasales son más anchas de lo habitual.
  • Dorso nasal bajo (poco proyectado): el puente nasal no sobresale mucho hacia adelante.
  • Punta nasal aplanada y redondeada: la punta carece de la definición angular típica y suele verse más ancha.
  • Perfil nasal hundido: vista de perfil, la nariz parece estar “hundida” en la cara.
  • Rasgos étnicos: con frecuencia aparece en poblaciones africanas, asiáticas o indígenas, donde es un rasgo genéticamente común.

Te puede interesar: partes de la nariz.

Causas

Las causas de una nariz chata pueden ser diversas, desde factores genéticos y étnicos hasta traumatismos, alteraciones congénitas o intervenciones quirúrgicas previas.

Factores genéticos y étnicos

La herencia juega un papel clave. Algunas poblaciones presentan por genética un puente nasal bajo y una punta menos proyectada.

Desarrollo insuficiente del puente nasal

Alteraciones en el crecimiento óseo y cartilaginoso pueden dar lugar a un puente nasal poco desarrollado, resultado en un aspecto nasal deprimido.

Cartílagos nasales débiles o poco proyectados

Cartílagos alares o de punta poco desarrollados no sostienen adecuadamente la nariz, contribuyendo a la forma plana. La falta de soporte cartilaginoso puede colapsar la estructura nasal.

Alteraciones congénitas y síndromes asociados

Ciertas malformaciones genéticas o síndromes (por ejemplo síndrome de Down, labio leporino) pueden impedir el desarrollo normal del tabique nasal y la pirámide ósea, dando una nariz más ancha y achatada.

Traumatismos o fracturas

Un golpe o fractura nasal mal sanado puede aplanar la nariz. Fracturas del puente nasal que curan deformadas reducen la proyección.

Rinoplastias previas mal realizadas

Cirugías nasales anteriores que no respetaron la anatomía pueden debilitar el soporte nasal. Por ejemplo, una septoplastia incompleta o el exceso de resección de cartílago puede colapsar el puente y generar una nariz chata tras la operación.

Diferencia entre nariz chata y plana

Los términos nariz chata y nariz plana suelen usarse de forma intercambiable, ya que ambos aluden a una nariz con puente bajo. Sin embargo, algunos expertos matizan lo siguiente:

  • Nariz chata: énfasis en que la nariz es ancha de base y perfil hundido, con puente bajo y punta poco proyectada. A menudo la describen como nariz de “botón” o “nublia”.
  • Nariz ancha: más relacionada con tener una base nasal muy ancha (alerones dilatados) independientemente de la altura del puente. En la nariz chata, en cambio, la característica principal es la falta de altura en el dorso nasal.

En resumen, la nariz chata se define por un puente nasal “hundido” y punta baja, mientras que la nariz ancha destaca por fosas nasales separadas y base ancha.

Nariz achatada y respiración

Aunque la nariz chata suele asociarse principalmente a una característica estética, su estructura también puede influir en la función respiratoria. La nariz no solo cumple un papel importante en la armonía facial, sino que también es responsable de filtrar, humidificar y calentar el aire antes de que llegue a los pulmones. Cuando existe una falta de soporte estructural en determinadas zonas nasales, pueden aparecer dificultades para respirar correctamente, especialmente durante la actividad física o el descanso nocturno.

¿Cómo influye el soporte nasal en la respiración?

El soporte nasal está formado por una compleja estructura de huesos, cartílagos, ligamentos y tejidos blandos que trabajan conjuntamente para mantener abiertas las vías respiratorias. Cuando estos elementos son fuertes y están correctamente posicionados, el aire puede circular de forma eficiente a través de las fosas nasales.

En una nariz chata o plana, especialmente cuando existe una deficiencia estructural importante, algunos componentes de la nariz pueden carecer del soporte necesario para mantener su forma durante la inspiración. Esto puede provocar un estrechamiento de las vías respiratorias y una reducción del flujo de aire.

Los principales aspectos en los que el soporte nasal influye sobre la respiración son:

  • Mantenimiento de la válvula nasal interna: esta es la zona más estrecha de toda la vía aérea nasal y es responsable de gran parte de la resistencia al paso del aire. Si el soporte estructural es insuficiente, esta área puede colapsar parcial o totalmente al respirar.
  • Estabilidad de los cartílagos laterales: los cartílagos nasales ayudan a mantener abiertas las fosas nasales. Cuando son débiles o poco desarrollados, pueden hundirse durante la inspiración profunda.
  • Proyección adecuada del dorso nasal: un puente nasal correctamente estructurado contribuye a distribuir mejor las fuerzas mecánicas que intervienen en la respiración.
  • Soporte de la punta nasal: una punta nasal poco proyectada o caída puede modificar la anatomía interna de la nariz y dificultar el paso del aire.
  • Prevención del colapso nasal dinámico: durante la respiración, especialmente al realizar ejercicio, una nariz con soporte insuficiente puede estrecharse temporalmente, reduciendo la entrada de aire.

Por este motivo, las técnicas modernas de rinoplastia para nariz chata no se centran únicamente en aumentar la altura del puente nasal, sino también en reforzar las estructuras internas responsables de una correcta función respiratoria.

Problemas respiratorios asociados

Cuando la nariz achatada se acompaña de alteraciones estructurales internas, pueden aparecer diferentes problemas respiratorios que afectan tanto a la respiración diaria como al descanso nocturno. La intensidad de estos síntomas varía según cada paciente y el grado de compromiso anatómico existente.

Entre los problemas más frecuentes se encuentran:

  • Obstrucción nasal crónica: sensación constante de nariz tapada o dificultad para respirar por una o ambas fosas nasales.
  • Reducción del flujo de aire: el paciente percibe que necesita hacer un mayor esfuerzo para respirar, especialmente durante actividades físicas.
  • Colapso de la válvula nasal: ocurre cuando las paredes nasales se hunden al inspirar, dificultando significativamente la entrada de aire.
  • Respiración bucal habitual: muchas personas compensan la dificultad respiratoria respirando por la boca, especialmente durante el sueño.
  • Ronquidos nocturnos: una menor permeabilidad nasal puede favorecer la aparición de ronquidos y empeorar la calidad del descanso.
  • Sequedad de boca y garganta: consecuencia frecuente de la respiración bucal prolongada.
  • Fatiga durante el ejercicio: una ventilación menos eficiente puede generar sensación de cansancio prematuro en algunas personas.
  • Congestión nasal recurrente: debido a alteraciones anatómicas que dificultan la correcta circulación del aire.
  • Problemas del sueño: despertares frecuentes, sensación de descanso insuficiente y menor calidad del sueño.

Es importante destacar que no todos estos síntomas se deben exclusivamente a la forma externa de la nariz. En muchos casos, pueden coexistir otras alteraciones como desviación del tabique nasal, hipertrofia de cornetes o secuelas de traumatismos previos, que agravan la dificultad respiratoria.

¿La nariz chata se puede operar?

Sí. Para corregir una nariz achatada se utiliza típicamente una rinoplastia de aumento o estructural, orientada a elevar el puente y proyectar la punta. El objetivo es estrechar y elevar el puente nasal (haciéndolo más visible) y dar mayor definición a la punta, resultando en un perfil más armonioso. Con los avances recientes, existen técnicas que aseguran cambios naturales y menos trauma.

Técnicas modernas para reforzar soporte nasal

La corrección de una nariz chata ha evolucionado significativamente en las últimas décadas. Mientras que las técnicas tradicionales se enfocaban principalmente en aumentar la altura del puente nasal para mejorar la apariencia estética, los enfoques modernos buscan algo más importante: reconstruir y fortalecer la estructura de soporte de la nariz para conseguir resultados duraderos, funcionales y naturales.

Actualmente, los cirujanos especializados en rinoplastia estructural trabajan sobre los elementos internos de la nariz para crear una base sólida capaz de sostener adecuadamente el dorso, la punta nasal y las válvulas respiratorias. Este enfoque permite no solo mejorar la proyección y definición de la nariz, sino también preservar o incluso optimizar la respiración.

Rinoplastia estructural y resultados naturales

Esta técnica busca cambiar la forma ósea y cartilaginosa. Se realizan osteotomías (cortes controlados en los huesos nasales) y se añaden injertos para dar volumen. El cirujano puede estrechar el puente (por ejemplo, con ultrasonido) y colocar injertos de cartílago para elevar el dorso y la punta . El resultado es una nariz con soporte reforzado y aspecto armónico.

Rinoplastia ultrasónica en narices planas

La rinoplastia ultrasónica emplea un piezótomo (bisturí ultrasónico) en lugar de las herramientas tradicionales de fractura. Este método permite tallar el hueso nasal con gran precisión y sin dañar tejidos blandos cercanos. Gracias al ultrasonido, los cortes son muy milimétricos, lo que reduce el sangrado intraoperatorio y la hinchazón postoperatoria. El resultado es un perfil nasal natural, con menos moratones y recuperación más rápida.

Rinoplastia vs rinomodelación para nariz chata

Cuando una persona desea corregir una nariz chata o plana, una de las dudas más frecuentes es si optar por una rinoplastia o por una rinomodelación. Aunque ambos procedimientos pueden mejorar la apariencia de la nariz y aumentar visualmente su proyección, existen diferencias importantes en cuanto a técnica, resultados, duración y capacidad de corrección.

Rinoplastia quirúrgica

Es un procedimiento invasivo realizado en quirófano con anestesia. Mediante cortes, resección y/o injertos, corrige estructuras óseas y cartilaginosas.

  • Duración de resultados: permanentes.
  • Ventajas: resultados definitivos; posibilita corregir tanto la forma como problemas funcionales (ej. tabique).
  • Desventajas: tiempo de recuperación (semanas con hinchazón), riesgos inherentes a cirugía. Se recomienda cuando se necesitan cambios estructurales profundos.

Rinomodelación (no quirúrgica)

Consiste en inyectar rellenos dérmicos (p. ej. ácido hialurónico) para mejorar de forma temporal la proyección nasal.

  • Duración: temporal (6–18 meses).
  • Ventajas: ambulatorio, sin incisiones, recuperación inmediata.
  • Desventajas: el efecto desaparece y no corrige alteraciones internas (solo modifica el perfil visual). Se utiliza principalmente para casos leves o como prueba, sabiendo que es reversible.

En resumen, la rinoplastia ofrece una solución definitiva pero requiere cirugía y tiempo de recuperación, mientras la rinomodelación es rápida y temporal, útil para pruebas o pacientes que no quieren quirófano.

Injertos en rinoplastia de nariz chata: qué son y cuándo se utilizan

En la rinoplastia de aumento para nariz chata, los injertos de cartílago son fundamentales para crear soporte y volumen. Los más comunes son:

Injertos de cartílago septal

Se toma del tabique nasal del propio paciente. Es la primera opción cuando hay suficiente cartílago sano. Con él se puede reforzar el puente o alargar la punta.

Injertos auriculares y costales

Los injertos auriculares se extraen de la oreja (concha). Sirve para pequeñas reconstrucciones o para dar forma curva a la punta nasal. Y los costales, provienen de las costillas. Se usan cuando se necesita gran soporte o en rinoplastias secundarias muy complejas, donde falta cartílago septal. Ofrece mucho volumen y firmeza, ideal en casos de narices muy aplanadas o cirugías previas.

¿Qué pacientes suelen necesitarlos?

Los injertos de cartílago se indican especialmente en pacientes con nariz muy aplanada o que han tenido cirugías previas. Por ejemplo, en rinoplastias secundarias el injerto costal puede ser necesario si ya no queda cartílago septal usable. Pacientes con trauma nasal severo o con deformidades congénitas también requieren injertos para reconstruir la estructura completa. En cambio, pacientes con nariz chata leve pueden corregirse con injertos menores o incluso sin injerto, dependiendo del caso.

Antes y después de la cirugía

En la planificación preoperatoria se suelen realizar simulaciones con fotografías y modelos 3D para visualizar los cambios. Esto ayuda al paciente a conocer el posible resultado y al cirujano a diseñar el plan quirúrgico. Tras la operación, el antes y después se aprecia gradualmente: al mes la inflamación inicial baja, pero la nariz sigue modificándose hasta 9–12 meses después, cuando se ven los resultados definitivos.

Te recomendamos echar un vistazo a todos nuestros casos antes y después en rinoplastia.

¿Cómo saber si eres candidato ideal?

En general, el candidato ideal a rinoplastia es un paciente adulto, con la estructura facial completamente desarrollada (18+ años) y en buen estado de salud. Debe tener expectativas realistas y entender que la nariz quedará equilibrada con su rostro. Pacientes con problemas médicos que contraindiquen cirugía o con deseo de “nariz perfecta” no son buenos candidatos. También se evalúa la calidad de la piel (una piel gruesa puede limitar el contorno final) y la función respiratoria (es deseable corregir cualquier dificultad nasal al mismo tiempo). En resumen, se recomienda como candidato ideal quien busca mejorar la proporción nasal de forma armónica y está dispuesto a seguir las indicaciones médicas.

Recuperación y cuidados postoperatorio

La recuperación es una de las etapas más importantes tras una cirugía de corrección de nariz chata, ya que influye directamente en la correcta cicatrización de los tejidos y en la calidad del resultado final. Aunque las técnicas modernas de rinoplastia permiten una recuperación más cómoda y predecible que en el pasado, es fundamental seguir cuidadosamente las indicaciones del cirujano para minimizar las molestias, reducir el riesgo de complicaciones y favorecer una evolución adecuada, alguna de ellas son:

  • Hospitalización breve: la mayoría de las rinoplastias son ambulatorias o requieren, como mucho, una noche en observación.
  • Protección nasal: tras la cirugía se coloca una férula o entablillado sobre el dorso nasal durante ~1–2 semanas para estabilizar la nueva forma.
  • Actividad física: durante 4–6 semanas se debe evitar esfuerzo intenso o deportes de contacto para no afectar el resultado. Es fundamental dormir con la cabeza elevada y no sonarse la nariz durante las primeras semanas.
  • Controles médicos: el paciente asiste a visitas periódicas para retirar puntos o férula y comprobar la correcta evolución de la cicatrización. El seguimiento riguroso mejora la cicatrización y el resultado final.

¿Cuánto cuesta operar una nariz chata en 2026?

El costo de la rinoplastia puede variar mucho según el país, la experiencia del cirujano y la complejidad del caso. A modo orientativo, en España (2026) una rinoplastia estándar suele oscilar entre 8.000 € y 15.000 €. En otros países de Latinoamérica los precios son menores (por ejemplo, en México una rinoplastia básica puede costar alrededor de $70.000–120.000 MXN (≈3.500–6.000 USD), y en Colombia unos $14–26 millones COP (≈3.300–6.500 USD)). En Estados Unidos, por comparación, los precios suelen ser más elevados (del orden de $8.000–15.000 USD en 2026). Estos rangos incluyen honorarios de cirujano, anestesista, uso de quirófano, etc., pero es importante confirmar con cada clínica exactamente qué servicios están incluidos. También conviene considerar el postoperatorio (ferulas, revisiones) y posibles costos adicionales (hospitalización, materiales especiales, etc.).

Riesgos y errores más comunes del procedimiento

Como cualquier intervención quirúrgica, la rinoplastia para corregir una nariz chata implica ciertos riesgos y posibles complicaciones que deben ser conocidos antes de tomar una decisión. Aunque se trata de un procedimiento seguro cuando es realizado por un cirujano cualificado y con experiencia en cirugía nasal, ningún tratamiento está completamente exento de riesgos.

Exceso de proyección nasal

Uno de los errores más comunes en la corrección de una nariz chata es aumentar excesivamente la altura del puente nasal o la proyección de la punta. Aunque el objetivo de la cirugía suele ser aportar mayor definición y relieve al perfil facial, una corrección exagerada puede generar un resultado desproporcionado y poco armónico.

Cuando la nariz se proyecta más de lo necesario, pueden aparecer problemas como:

  • Pérdida de equilibrio con el resto de los rasgos faciales.
  • Apariencia artificial o poco natural.
  • Exceso de tensión sobre la piel nasal.
  • Mayor visibilidad de los injertos en pacientes con piel fina.
  • Insatisfacción estética del paciente por un cambio demasiado evidente.

La planificación personalizada y el análisis facial previo son fundamentales para determinar el grado de proyección adecuado en cada caso.

Resultados artificiales o poco armónicos

El objetivo de la rinoplastia moderna no es crear una nariz estándar, sino conseguir una forma que se integre de manera natural con las características faciales de cada persona. Cuando no se respetan las proporciones faciales o se utilizan técnicas inadecuadas, el resultado puede parecer artificial.

Entre las causas más frecuentes de este problema se encuentran:

  • Elevación excesiva del puente nasal.
  • Definición exagerada de la punta.
  • Uso incorrecto de injertos.
  • Falta de adaptación a la anatomía y etnia del paciente.
  • Búsqueda de cambios extremos que no respetan la armonía facial.

Un resultado poco natural suele ser una de las principales razones por las que algunos pacientes consideran una rinoplastia secundaria o de revisión.

Problemas respiratorios después de la cirugía

La función respiratoria debe ser una prioridad en cualquier cirugía nasal. Un error frecuente consiste en centrarse únicamente en la estética sin prestar suficiente atención a las estructuras internas responsables del paso del aire.

Cuando la cirugía no preserva adecuadamente el soporte nasal, pueden aparecer problemas como:

  • Obstrucción nasal persistente.
  • Dificultad para respirar durante el ejercicio físico.
  • Sensación constante de congestión.
  • Colapso de la válvula nasal interna o externa.
  • Ronquidos o empeoramiento de la calidad del sueño.
  • Necesidad de procedimientos correctivos posteriores.

Las técnicas actuales de rinoplastia estructural buscan precisamente reforzar estas áreas para mantener una adecuada función respiratoria después de la intervención.

Injertos mal posicionados

Los injertos de cartílago son una herramienta esencial en la corrección de narices chatas, ya que permiten aumentar la proyección y reforzar el soporte estructural. Sin embargo, cuando no son colocados correctamente, pueden comprometer tanto la estética como la funcionalidad de la nariz.

Los problemas más habituales asociados a injertos mal posicionados incluyen:

  • Asimetrías visibles en el puente o la punta nasal.
  • Irregularidades palpables bajo la piel.
  • Desplazamiento del injerto durante el proceso de cicatrización.
  • Aparición de relieves o protuberancias no deseadas.
  • Alteración de la forma nasal con el paso del tiempo.
  • Necesidad de una cirugía de revisión para corregir la posición.

La correcta selección del tipo de injerto y una técnica quirúrgica precisa son fundamentales para minimizar estos riesgos.

Importancia de elegir un cirujano especializado

Muchos de los riesgos y errores asociados a la rinoplastia pueden reducirse significativamente cuando la cirugía es realizada por un profesional con experiencia específica en cirugía nasal estética y funcional.

La nariz es una de las estructuras más complejas del rostro, por lo que requiere conocimientos avanzados sobre anatomía, respiración y técnicas reconstructivas. Elegir un cirujano especializado permite:

  • Obtener una valoración personalizada de la anatomía nasal.
  • Diseñar una cirugía adaptada a las necesidades del paciente.
  • Preservar o mejorar la función respiratoria.
  • Reducir el riesgo de resultados artificiales.
  • Disminuir la probabilidad de complicaciones y revisiones futuras.
  • Conseguir resultados más naturales y duraderos.

Antes de someterse a una rinoplastia para corregir una nariz chata, es recomendable revisar la experiencia del especialista, solicitar casos clínicos previos y resolver todas las dudas relacionadas con el procedimiento. Una adecuada elección del cirujano es, en muchos casos, el factor más importante para lograr un resultado satisfactorio tanto desde el punto de vista estético como funcional.

En nuestra Clínica de Cirugía Plástica en Madrid, encontrarás al Doctor Gustavo Sordo, cirujano plástico en Madrid, y uno de los mejores cirujanos en rinoplastia de España. Tiene más de 15 años de experiencia como especialista en rinoplastia ultrasónica en Madrid, y se dedica a ofrecer soluciones personalizadas para cada paciente, con un enfoque estético y funcional. 

Acompañado de un equipo médico altamente capacitado, se dedica a ofrecer una atención personalizada de excelencia. Estamos aquí para resolver todas tus dudas y proporcionarte la información necesaria sobre el procedimiento de rinoplastia ultrasónica, asegurando que te sientas seguro y bien respaldado en cada etapa de tu decisión.

Preguntas frecuentes (FAQs)

¿La nariz chata puede corregirse sin cirugía?

Sí, mediante rinomodelación (inyecciones de ácido hialurónico u otros rellenos) se puede aumentar temporalmente la proyección del puente y la punta. Este método ofrece resultados instantáneos sin incisiones, pero son temporales (6–18 meses) y no corrige alteraciones internas. Si la nariz presenta problemas estructurales profundos, la solución más duradera seguirá siendo la cirugía.

¿Qué diferencia hay entre nariz chata y nariz ancha?

La nariz chata se define por un puente bajo y punta aplanada . La nariz ancha enfatiza más la base nasal ampliada (alerones dilatados). En muchos casos la nariz chata también parece “ancha” de base, pero esencialmente la chata se refiere al perfil vertical deprimido, mientras que la ancha se refiere a la dimensión horizontal amplia.

¿La rinomodelación sirve para una nariz plana?

Puede mejorar el contorno de forma leve y momentánea. Mediante rellenos dérmicos se logra un perfil más elevado visualmente, pero el efecto es temporal y no aumenta el soporte nasal real. Por ello se usa en casos sutiles o para pacientes que no desean cirugía.

¿La nariz vuelve a verse chata después de operarse?

No debería. La rinoplastia estructural tiene por objetivo estabilizar la nueva forma nasal mediante injertos y remodelación ósea. En condiciones normales la estructura permanece según lo diseñado. Solo en casos muy raros puede observarse cierta pérdida de volumen por reabsorción de injertos o cicatrización deficiente, pero un plan quirúrgico apropiado minimiza este riesgo. Mantener las revisiones con el cirujano previene “sorpresas” posteriores.

¿La piel gruesa afecta el resultado de la cirugía?

Sí. Una piel nasal muy gruesa (con tejido graso abundante) tiende a ocultar los detalles de la forma nasal y cicatriza más lentamente. En pacientes con piel gruesa es más difícil definir la punta; por ello el cirujano puede necesitar retoques adicionales o usar técnicas específicas para adelgazar el tejido en la punta. Además, la inflamación postoperatoria suele durar más tiempo. Esto se discute en la consulta preoperatoria, ya que la piel gruesa puede limitar el grado de refinamiento observable en el resultado final.

Conclusión

La nariz chata es una condición común que puede afectar la armonía facial y, en ocasiones, la respiración. Afortunadamente, existen tratamientos eficaces, siendo la rinoplastia de aumento la opción definitiva para la mayoría de los casos moderados o severos. Técnicas modernas como la rinoplastia ultrasónica permiten resultados más precisos y naturales, minimizando complicaciones. La selección de injertos adecuados (septales, auriculares o costales) es clave para reforzar la estructura nasal. Aunque la rinomodelación con rellenos ofrece una alternativa temporal para pequeñas mejoras, la corrección definitiva de la nariz chata suele requerir cirugía. En cualquier caso, es fundamental consultar con un cirujano plástico especializado para determinar el plan de tratamiento óptimo para cada paciente.

Tabla de contenidos
Picture of Dr. Gustavo Sordo - Cirujano Plástico en Madrid

Dr. Gustavo Sordo - Cirujano Plástico en Madrid

El Dr. Gustavo Sordo es un cirujano plástico, estético y reparador de renombre en España, especializado en rinoplastia ultrasónica y aumento de pecho. Hijo de una familia de artistas, su enfoque combina el arte con la ciencia médica, ofreciendo resultados estéticos naturales y personalizados. Graduado de la Universidad de Alcalá y con formación en algunos de los hospitales más prestigiosos a nivel mundial, el Dr. Sordo ha perfeccionado técnicas avanzadas en cirugía plástica y estética. Además, participa activamente en la formación de jóvenes cirujanos y es una figura reconocida en medios de comunicación por su experiencia en cirugía facial y mamaria.

@drgustavosordo

¡Síguenos en
redes sociales!