Las bolsas y las ojeras son dos problemas diferentes aunque muchas veces están interrelacionados entre ellos. Muchas veces vemos anuncios de cremas para eliminar las bolsas y ojeras, pero ¿Funcionan? Para responder a esta pregunta debemos analizar qué son y por qué se producen las bolsas y las ojeras.
Bolsas en los párpados:
Podríamos decir que las bolsas son la presencia de una grasa pseudoherniada fundamentalmente en el párpado inferior, aunque también pueden producirse en menor medida en el párpado superior.
Cuando las bolsas cuando están presentes de una manera muy visible, es decir, cuando la grasa periorbitaria se ha herniado lo suficiente y genera una impronta en la piel, es imposible corregir esa impronta mediante la utilización de cremas que se aplican encima de las bolsas, ya que se trata de grasa que se ha herniado o pseudoherniado alrededor del ojo, y está empujando el párpado hacia delante, por lo que la información que manda a través de la piel es que existe una estructura anatómica interna que está generando esa forma desagradable que envejece el rostro de la persona que las tiene.
Por este motivo, podemos afirmar que a día de hoy no existe ninguna crema que sea capaz de eliminar las bolsas que se producen en los párpados inferiores o superiores.
Ojeras:
En cuanto a las ojeras, hay que discriminar por qué se producen. Muchas veces la ojera es una sombra que se genera en una zona que se conoce como el surco de la lágrima o surco nasoyugal. Este surco es la transición entre el párpado inferior y el tercio medio de la cara o el pómulo.
Cuando ese surco nasoyugal está más marcado o deprimido de lo normal se genera una sombra que envejece y produce una ojera y una sensación de cansancio muy intensa. Es decir, la ojera por una parte se puede producir porque hay un gran surco nasoyugal y por otra parte ese surco se puede ver más marcado todavía si hay bolsas alrededor.
Por la topografía de la zona, la bolsa eleva el párpado inferior, el surco nasoyugal está más deprimido y parece que está más marcado cuando existen esas bolsas. Por último, las ojeras se pueden producir porque tengamos una tonalidad de piel o coloración más marcada en esa zona.
Por tanto, tenemos que discriminar en cada paciente qué es lo que está causando esa ojera. De manera que si la ojera se está generando por presencia de bolsas tendremos que hacer un tratamiento quirúrgico de las mismas, es decir una blefaroplastia inferior “No Touch” o transconjuntival, en nuestro caso.
Si la ojera se está generando porque tiene un surco nasoyugal o de la lágrima muy marcado, lo que haremos es hacer un relleno con microinfiltración de partículas de grasa en el contexto de la blefaroplastia, es decir, se hará durante de la cirugía, e intentaremos corregir por lo tanto esa depresión del surco nasoyugal. Por último, si la ojera se produce porque existe mucha pigmentación en el párpado, lo que tendremos que hacer es dar cremas despigmentantes a base de hidroquinona o ácido kójico o incluso de vitamina K, que nos ayuden a mejora la tonalidad y pigmentación de esa zona, justo del párpado.
Por tanto, las cremas antiojeras sólo servirán para despigmentar una piel que se encuentre muy pigmentada, pero no podrán solucionar los problemas derivados del surco de la lágrima y de la presencia de bolsas en el párpado inferior, problemas que hay que resolver mediante cirugía estética.
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Para responder con criterio hay que separar tres problemas distintos que se confunden bajo la palabra “ojeras”. La bolsa palpebral es grasa orbitaria herniada: es un problema anatómico, y ninguna crema puede reducirla porque no atraviesa el septo orbitario. El surco lagrimal marcado es una depresión por pérdida de volumen, y tampoco se rellena con cosmética. Y la ojera pigmentada, que es coloración de la piel, es el único de los tres donde un tratamiento tópico puede aportar algo real.
Por eso, cuando el problema es la bolsa, la solución es la blefaroplastia inferior transconjuntival, con transposición de bolsas: se quita solo un poquito de grasa y, con la que queda, se crea un colgajo que fijamos con sutura reabsorbible de 5/0 (Monocryl) y transponemos justo por encima del surco de la lágrima (tear trough), rellenándolo con tejido propio, de modo que se corrigen a la vez la bolsa y el surco y se evita el aspecto hundido y envejecido que dejaban las técnicas antiguas (Warren, 2024, Clin Plast Surg). En la ojera pigmentada, en cambio, funcionan mejor los despigmentantes, la fotoprotección y, según el caso, láser. Distinguir bien el problema es lo que evita gastar dinero en algo que no puede funcionar.
Dr. Gustavo Sordo
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Colegiado n.º 28/58125.
Contenido revisado clínicamente por el Dr. Gustavo Sordo. Última revisión: 3 septiembre 2026.



