¿Te has visto en este caso?
Cada nariz y cada pecho son distintos. La mejor forma de saber qué se puede conseguir en tu caso es una valoración con el Dr. Sordo.
Qué me encontré
Un pecho descolgado tras el embarazo, con las areolas grandes, asimétricas y por debajo del surco submamario. En realidad son unas mamas tuberosas de grado 2. Y había piel suficiente.
Qué hice
Mastopexia en T invertida: subí las areolas, las reduje y simetricé el tamaño de ambas mamas. Añadí un implante anatómico de perfil alto de 335 cc en posición subpectoral, para llenar y proyectar el pecho.
Por qué en T y no periareolar
Cuando la areola ya está por debajo del surco y sobra piel, la periareolar se queda corta: hay que subir demasiado y toda la tensión recae en la cicatriz que rodea la areola, que se ensancha, y la areola se agranda o se deforma. Forzar una periareolar cuando no está indicada es, en mi experiencia, una de las causas más frecuentes de tener que revisar o retocar una mastopexia. La T invertida deja más cicatriz, pero reparte la tensión y permite dar forma al polo inferior.
Qué mirar
La posición y el tamaño de las areolas, la simetría entre ambas mamas y el polo inferior, antes plano y ahora lleno.
Por qué el pedículo superomedial
Todas mis reducciones y mastopexias en T invertida llevan la areola sobre un pedículo superomedial. Es la porción de tejido que la mantiene viva mientras sube, y este pedículo conserva el aporte de sangre por dos vías: la arteria mamaria interna y las perforantes intercostales. Las series más grandes publicadas muestran con él un perfil de complicaciones favorable, incluso en reducciones grandes. En la mastopexia periareolar no hace falta pedículo, porque la areola apenas se desplaza.
Caso operado por el Dr. Gustavo Sordo
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Colegiado n.º 282858125.
Antes de compararte con esta foto
Cuando además de volumen hay caída, el implante solo no basta: hay que subir la areola y retirar piel. Eso es una mastopexia.











