¿Te has visto en este caso?
Cada nariz y cada pecho son distintos. La mejor forma de saber qué se puede conseguir en tu caso es una valoración con el Dr. Sordo.
Qué me encontré
Una mujer de 50 años con una eventración: la pared abdominal abierta por el centro, con las vísceras empujando a través del defecto, además de la diástasis de rectos y el exceso de piel. El ombligo se había perdido en la eventración.
Qué hice
Abdominoplastia con reparación de la pared en dos capas: una malla en posición submuscular, por detrás de los rectos, para cerrar el defecto, y encima la plicatura de los rectos para corregir la diástasis. Liposucción de los flancos para definir la cintura. El ombligo se reconstruyó en un segundo tiempo, con una neoumbilicoplastia.
Por qué en dos tiempos
Si el ombligo se hace el mismo día, la incisión del ombligo deja la malla expuesta y puede infectarse. Por eso esperamos a que todo esté cerrado y la malla integrada, y entonces se construye el ombligo nuevo, pequeño y bien colocado.
Qué mirar
De frente, el abdomen plano y la cintura marcada por la liposucción. Y el ombligo, que no es el original: es el reconstruido en el segundo tiempo.
Caso operado por el Dr. Gustavo Sordo
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Colegiado n.º 282858125.
Antes de compararte con esta foto
Cuando sobra piel y los músculos han quedado separados tras un embarazo, el gimnasio ya no lo arregla. En abdominoplastia.













