Los primeros cambios pueden notarse desde las primeras semanas, aunque al principio es normal que haya inflamación y sensibilidad en la zona. Con una buena cicatrización, los resultados comienzan a definirse progresivamente, siendo más estables y naturales a partir de los 2 o 3 meses. El resultado definitivo suele apreciarse entre los 4 y 6 meses tras la cirugía.