Aumento de pómulos: técnicas de cirugía plástica.

Por 31 octubre, 2018Lipotransferencia
aumento de pómulos

Para realizar un aumento de pómulos con técnicas de cirugía plástica existen dos métodos: colocar prótesis o injertos grasos en la zona.

Las prótesis son habitualmente de gel de silicona, por lo que se toleran bien en el organismo, existiendo diferentes tamaños para adaptarse a cada caso particular según cada paciente, pudiendo incluso tallarse a medida. Para su colocación se introducen desde el interior de la boca, o bien desde debajo del mentón para ocultar la cicatriz.

Sin embargo, si lo que buscamos es un resultado más natural debemos recurrir a los injertos de grasa propia (técnica llamada lipofilling). Para realizar los injertos se toma la grasa de una zona consensuada con el paciente (abdomen, cadera, etc.), a través de una incisión de unos 4 mm. Esa zona no sufrirá grandes cambios ya que la cantidad de tejido graso a tomar es limitada y ajustada a las necesidades del paciente. Posteriormente se procesa la grasa extraída y se transfiere a la zona deseada mediante múltiples microinjertos a través de una fina cánula de 1,4 mm para no dejar cicatriz.

La operación suele durar una hora. Al finalizar la cirugía se colocan unos discretos apósitos sobre la zona operada. Posteriormente el paciente pasará un determinado tiempo en reanimación antes de recibir el alta.

Después de un aumento de pómulos: recomendaciones.

Convendrá tener la cabeza elevada y aplicar compresas frías o hielo en los pómulos con objeto de reducir la inflamación postoperatoria y equimosis (cardenales). Normalmente el paciente es dado de alta el mismo día, una vez que el doctor haya comprobado que no hay incidencias. Se le entregará una receta con la medicación que debe tomar para controlar las posibles molestias que se presenten, que suelen desaparecer en 2 ó 3 días. La receta incluirá un tratamiento antibiótico que deberá tomar durante 7 días una vez que abandone la clínica. Igualmente se le entregará una cita para revisión en consulta y el teléfono de contacto, incluyendo cobertura de posibles urgencias 24 horas.

Postoperatorio del aumento de pómulos:

Las molestias durante el postoperatorio de un aumento de pómulos son generalmente pequeñas, derivadas de la inflamación secundaria a la intervención, y son fácilmente controlables mediante la medicación recetada. Esta inflamación alcanza habitualmente su punto máximo hacia el segundo o tercer día para comenzar a disminuir lentamente en las siguientes semanas.

A los 6-7 días de la intervención, el paciente será citado en consulta para retirar las suturas (en caso de haberlas) y los apósitos.

Si se utilizan implantes, hay que tener en cuenta que el proceso de cicatrización es un proceso lento y gradual, por lo que la inflamación residual puede tardar en desaparecer de dos a tres meses o a veces algo más, si bien la mayor parte desaparece en las 2 ó 3 primeras semanas.

Si se realiza un lipofilling, la inflamación residual será mucho menor. Al mes de la intervención se verá qué porcentaje del injerto graso permanece estable, normalmente alrededor del 80%.

Mientras dure el proceso de la inflamación deberá evitar exponerse al sol o a temperaturas excesivas. Puede ducharse desde el primer día con cuidado de no mojar la zona.

Vuelta al trabajo después de un aumento de pómulos:

El paciente podrá reincorporarse al trabajo a la semana de la intervención.

Para la realización de deporte que requiera actividad física intensa (pádel, spinning, natación, etc.) deberá esperar unas 3 semanas. Actividades moderadas como caminar, o hacer bicicleta estática, pueden reanudarse antes, siempre bajo supervisión del doctor.

Deberá evitar el sol sobre las cicatrices durante al menos 1 año. Para ello puede utilizar protección total aplicándola 20 minutos antes de la exposición solar y repitiendo aplicación cada 2 horas.

¿Pueden surgir complicaciones en el aumento de pómulos? 

Como en cualquier otra cirugía pueden surgir complicaciones como infecciones, hematomas o sangrado. Sin embargo, la aparición de este tipo de complicaciones es excepcional. En el caso de realizar el aumento de pómulos con prótesis, éstas se toleran habitualmente bien, pero ha de tenerse en cuenta la posibilidad de infección o el desplazamiento de la prótesis de su localización habitual. El aumento de pómulos con grasa propia no tiene posibilidad de rechazo al tratarse de tejidos del propio paciente, con el inconveniente de que el porcentaje de injerto que permanece puede ser variable, dentro de un determinado rango, ya que hay una parte de grasa que será absorbida, normalmente el 20%, un dato que el cirujano plástico tiene en cuenta a la hora de realizar los microinjertos.

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