Se trata de una pregunta frecuente en consulta y de un tema que puede generar cierta preocupación, sobre todo teniendo en cuenta que existe información inexacta (una vez más) circulando acerca de los implantes mamarios. En ocasiones encuentro en la consulta a pacientes que me comentan que han leído o les han comentado que no se puede dar el pecho tras someterse a un aumento de senos con prótesis. Es muy frecuente que los pacientes comenten o incluso haya páginas de internet que así lo afirmen, que cuando se hace la incisión por la areola “sí que da problemas”.

La realidad es que el implante, utilizando una técnica submuscular (la que utilizo en el 100% de los casos), no entra en contacto prácticamente con la glándula mamaria, de manera que el músculo haría de “barrera”.

La realidad también enseña que no existe ninguna diferencia demostrada en la lactancia con implantes si se hace la incisión por el surco o por la areola.

Además, hay algún estudio científico al respecto? Sí lo hay, resumimos las conclusiones más importantes:

Los estudios del Dr. John L. Semple y su grupo de trabajo, de la Universidad de Ontario. Están publicados en 1998 y 2007. Se compararon mujeres que daban el pecho, unas con implantes y otras sin implantes: no había ninguna diferencia en la leche materna.

No sólo no se encontró ninguna diferencia, sino que, curiosamente, había niveles de silicio (la silicona es un polímero de silicio) mucho más altos en leches de vaca o en fórmulas infantiles que en la leche de las mujeres operadas de pecho.

El silicio es el segundo elemento más frecuente de la corteza terrestre. Lo tenemos en el pelo, los dientes, los huesos, y la piel. Además se encuentra en muchos vegetales, arroz, cerveza, etc.

Las prótesis que usamos ahora los cirujanos plásticos son de gel cohesivo, esto significa que, en caso de rotura no se dispersa nada por el organismo. Si cortáramos las prótesis por la mitad sería como cortar un pastel. La silicona no puede salir a través del pezón.

Muchas prótesis que no son de mama también son de silicona: válvulas cardiacas, rodilla, etc.

Existe muy poco o ningún material médico que haya sido examinado tan exhaustivamente como las prótesis mamarias, en permanente vigilancia por la FDA americana y las autoridades sanitarias europeas.

No ha podido determinarse que las prótesis mamarias causen enfermedades por el contacto con la silicona al paciente, ni que la leche materna contenga silicona o silicio en mayor medida.

Por todo esto, la respuesta a la pregunta es que sí, se puede dar de mamar con el pecho operado.

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