Durante las 40 semanas de gestación que dura un embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta muchos cambios para atender las necesidades del bebé que crece en su interior y prepararse para el parto.

Los cambios en la silueta de la mujer embarazada se irán sucediendo mes a mes de la siguiente manera:

Primer mes de embarazo:

Durante el primer mes de embarazo no se apreciarán cambios físicos en la barriga de la mujer. Este primer mes junto con los dos siguientes forman el primer trimestre de embarazo. Una etapa fundamental en la que se formarán los órganos vitales del bebé. La mujer notará en este primer mes los síntomas del embarazo que se confunden con el síndrome premenstrual: cansancio, tirantez en el pecho, aumento de la secreción vaginal, manía a determinados alimentos, mayor sensibilidad olfativa o un extraño sabor metálico en la boca.

Segundo mes de embarazo:

En el segundo mes de embarazo es muy probable que las madres primerizas todavía no tengan la barriga abultada. Sin embrago, en este mes el cambio hormonal que sufre la mujer hará que ésta padezca alteraciones de ánimo. En cuanto a los cambios físicos que experimenta la mujer: el pecho habrá crecido y dolerá un poco, además en la areola se distinguen unos nódulos pequeños llamados tubérculos de Montgomery.

Tercer mes de embarazo:

En el tercer mes de embarazo el abdomen empieza a abultarse ligeramente y es el momento de comenzar a usar prendas sueltas que no dificulten la circulación sanguínea y sujetadores más grandes que recojan bien el pecho sin llegar a oprimirlo.

Cuarto mes de embarazo:

Quizá sea el mes en el que mejor se encuentre la mujer embarazada.

Las náuseas, los vómitos y el cansancio que ha sufrido durante el primer trimestre suelen remitir después de la semana 12. La mujer se siente con más energía. La cintura ha desaparecido y las caderas han empezado a redondearse, pero la incipiente tripa aún no resulta molesta.
Los pezones aumentan de tamaño y se oscurecen, al igual que pueden oscurecerse ciertas zonas sensibles de la piel como pecas o lunares. Es muy importante el uso crema con alta protección solar, en el caso de exposición al sol.

A nivel digestivo, la presión que ejerce el útero en el estómago puede empezar a entorpecer las digestiones y causar estreñimiento.

Quinto mes de embarazo:

En la mitad del embarazo la barriga es evidente. Se produce una mayor retención de líquidos y hay mujeres a las que se les hinchan los tobillos y brazos.
La respiración será más profunda y el ritmo cardiaco se acelerará. Además se pueden producir aumentos repentinos de temperatura con exceso de sudoración que podremos aliviar con duchas frecuentes y vistiendo ropa holgada de algodón.

Sexto mes de embarazo:

El útero sigue creciendo y se extiende por encima del ombligo. La madre tendrá una barriga cada vez más voluminosa. Es muy importante cuidar la piel de la barriga con cremas antiestrías y aceites específicos para que ésta pueda estirarse todo lo necesario. En este momento el obligo puede sobresalir hasta el momento del parto. Posteriormente se normalizará. Al extenderse el útero desplazará los intestinos y presionará ligeramente el hígado y el diafragma. También la vejiga estará más oprimida, lo que hará que vuelvan las continuas ganas de ir al baño. El pecho estará más sensible, ya que el organismo empieza a producir prolactina, la hormona que prepara a los senos para la lactancia y estimula la producción de leche materna.

Séptimo mes de embarazo:

En el tercer trimestre de embarazo la barriga de la madre sigue creciendo. El útero se extiende por encima del ombligo. Puede que comiencen los dolores de espalda y el cansancio se acentúe. El estado emocional de la madre es muy cambiante, los miedos y la ansiedad son más frecuentes.

Octavo mes de embarazo:

Estamos en la recta final del embarazo, el bebé ya se ha colocado cabeza abajo y cada día tiene menos espacio para moverse. Es probable que la madre haya engordado unos 10kg. También pueden aparecer hemorroides provocadas por la presión que ejerce la cabeza del bebé en la pelvis y el estreñimiento.

Noveno mes de embarazo:

El parto es inminente y se puede producir entre las semanas 38 y 42. La barriga desciende y disminuye la tensión sobre el tórax y el estómago.

Recuperación postparto:

Una vez que la mujer da a luz comienza el postparto y la recuperación de la madre. Como hemos visto durante las 40 semanas de gestación, el cuerpo de la madre ha ido cambiando paulatinamente para albergar a su bebé y cubrir todas sus necesidades. Las mujeres que tienen un índice de masa corporal normal antes de quedar embarazadas engordarán entre 10-15 kg durante el embarazo.

Cuánto peso se pierde en el parto

¿Cuánto peso se pierde en un parto normalmente?

Teniendo en cuenta que el bebé normalmente pesará 3-4 kg, la placenta un kilo y medio y el peso del líquido amniótico y la sangre que se pierde será otro kilo, las mujeres suelen perder en el momento de parto entre 5 y 7 kilos.

Muchas mujeres están ansiosas por perder todo el peso ganado durante el embarazo lo antes posible. Al igual que nuestro cuerpo ha necesitado varios meses para ir ganando esos kilos, habrá que tener paciencia y dejar que el cuerpo se recupere durante el postparto antes de comenzar con dietas o ejercicio. Además si la madre va a comenzar con la lactancia materna no podrá seguir ninguna dieta hipocalórica, esto no significa que no vaya a perder peso.

Cambios del cuerpo después de tener un hijo:

Una vez que la mujer ha dado a luz, el cuerpo experimenta una serie de cambios. Algunos de ellos suceden rápidamente y otros de una manera progresiva. Veamos cuáles son los cambios en el postparto:

  •  Desinflamación de extremidades:

En el postparto el cuerpo comienza a regular la retención de líquidos que había provocado la inflamación de pies y piernas durante el embarazo. De esta manera las extremidades recuperarán su tamaño normal.

  • La barriga en el postparto:

Aunque la barriga se reduce nada más dar a luz gracias a los entuertos o contracciones de postparto, ésta quedará flácida debido a que los músculos abdominales se han estirado durante el embarazo y contará con un exceso de piel. Una vez que empieces con el deporte los músculos se irán tensando e irás recuperando tu silueta. Hasta que el ginecólogo no te diga que puedes realizar ejercicio físico, no lo hagas. Normalmente cuando se realiza la revisión a las seis semanas de dar a luz, si todo procede correctamente, tu médico te indicará la actividad física que puedes realizar. Se recomienda comenzar con ejercicios de bajo impacto hasta que el suelo pélvico se haya fortalecido y recuperado totalmente.

  •  Cambios en el pecho:

Si has optado por la lactancia materna en este momento notarás los cambios más importantes en el pecho. Aunque durante los 9 meses de embarazo los pechos han aumentado de tamaño, en el momento en que se produce la subida de leche aparecerá cierta inflamación y las mamas aumentarán de volumen con la lactancia. Además también experimentarás cambios en los pezones y areolas, ya sea de tamaño como de coloración.
Las madres que optan por la lactancia de fórmula, también sufren cambios en los pechos durante el embarazo: aumento de volumen, tirantez y dolor que desaparecerán una vez que hayan dado a luz y no se produzca la subida de la leche.

  •  Caída del pelo y uñas más débiles:

Durante el embarazo las mujeres experimentan una mejoría en el cabello, produciéndose un crecimiento más rápido y aumentando su volumen debido al aumento de los estrógenos y un riego sanguíneo profuso. Pero en el postparto es frecuente que se produzca una detención del crecimiento y una disminución del volumen del cabello acompañada de una caída del mismo.
Al igual que ocurre con el pelo puede que las uñas se debiliten en el postparto y se quiebren fácilmente.

  •  Caderas más anchas:

Durante el embarazo el cuerpo de la mujer se prepara para el parto. La cadera sufre alteraciones, en concreto la pelvis mayor formada por los huesos iliacos: isquion, ilion y pubis. Desde el punto de vista de las gestantes, sustentan el útero y su contenido y forman el denominado canal óseo del parto, por el cual deberá descender la cabeza del recién nacido para que se produzca el nacimiento. Durante el embarazo, las caderas pueden aumentar su diámetro por dos motivos:

  1. El aumento de la grasa en esa zona, debido a la ganancia de peso durante el embarazo.
  2. La mayor flexibilidad de los ligamentos que unen los huesos que la componen.
Cambios en el cuerpo de la mujer

Recuperar la silueta después del embarazo:

Recuperar la línea

Como hemos indicado anteriormente, la recuperación de la silueta después del parto debe de ser un proceso paulatino que no debe obsesionar a las madres. Al igual que durante el embarazo es fundamental la aplicación de cremas antiestrías que aportan elasticidad a la piel, durante el postparto es conveniente la utilización de cremas reafirmantes específicas para este periodo. Estas cremas, además de evitar las antiestéticas estrías, aportarán firmeza a la piel.

Si la madre ha optado por la lactancia materna exclusiva durante seis meses, como recomienda la OMS (Organización Mundial de la Salud) no deberá hacer dieta de adelgazamiento hasta que haya acabado con la lactancia materna. Esto no significa que la madre no vaya a adelgazar durante este periodo, sino todo lo contrario. La lactancia materna favorece la recuperación postparto, además la hormona oxitocina que se libera durante la lactancia ayuda a contraer el útero y hacer que vuelva a su tamaño en menos tiempo.

Si la madre ha optado por la lactancia de fórmula, podrá comenzar con una dieta para adelgazar una vez que su médico haya realizado todos los controles y análisis pertinentes y comprobado que la madre se encuentra en buen estado de salud sin ningún tipo de carencia, como puede ser la anemia por la pérdida de hierro.

A partir de los seis meses de dar a luz es el momento ideal para recuperar la silueta. Un cambio de hábitos en la alimentación combinado con ejercicio físico te ayudarán a acabar con esos kilos de más.

Deberás seguir una dieta equilibrada que incluya frutas, verduras y cereales integrales que te aporten minerales, vitaminas, energía y pocas calorías. Es fundamental evitar las grasas saturadas y los azúcares refinados. Además hay que cuidar la forma de preparar los platos. Cocina las carnes a la plancha y las verduras salteadas, cocidas, al vapor o crudas, y en muy pocas ocasiones rebozadas o fritas.

Antes de comenzar con el ejercicio recuerda que debes hacerlo de forma gradual y con ejercicios suaves de bajo impacto si el suelo pélvico no está totalmente recuperado. Poco a poco podrás ir incorporando actividades más exigentes. Recuerda que es fundamental que antes de comenzar con cualquier tipo de ejercicio o dieta, debes consultar con tu ginecólogo.

Recuperar el pecho  

Los pechos de la mujer experimentan grandes cambios durante el embarazo y la lactancia materna. Es durante el embarazo cuando se experimenta el mayor crecimiento de la mama. En este periodo el pecho acumula tejido adiposo como reserva y aumenta el peso de la mama, pudiendo llegar a pesar unos 300 gr cada una.

Los tejidos y músculos que mantienen sujeto el pecho a la pared torácica se ven afectados por la secreción de hormonas como la relaxina, responsable de la pérdida de tono muscular.

Además, durante la lactancia materna el pecho cambia de tamaño varias veces al día con el llenado y vaciado del mismo.

Cuando la mujer da a luz y no da el pecho o cuando pone fin a la lactancia materna, los pechos perderán el volumen adquirido durante el embarazo y volverán a su tamaño inicial. Es normal que la mujer note en ese momento que su pecho está caído y ha perdido tono muscular.

Para recuperar el tono muscular existen ejercicios específicos que ayudan a fortalecer los pectorales. Estos ejercicios unidos a una buena hidratación de la piel nos permitirán recuperar parte de la elasticidad perdida. Sin embargo, es muy probable que el pecho no vuelva a estar igual que antes, sobre todo en las mujeres que han tenido más de un embarazo. El paso del tiempo unido a los embarazos y la fuerza de la gravedad hacen que el pecho de la mujer se caiga poco a poco. 

No siempre conseguimos recuperar la silueta después de un embarazo.

En estos casos, la cirugía plástica puede ayudarnos

¿Quieres saber cómo?

Cirugía plástica después del embarazo

Antes y después de las operaciones de cirugía plástica

Intervención de abdominoplastia y aumento de pecho [FOTOS]

Antes y después de una abdominoplastia en una mujer de 49 años [FOTOS]

Abdominoplastia con liposucción en mujer de 27 años: Fotos del antes y después